Los grandes desafíos globales, seguridad alimentaria, salud, energía o cambio climático, requieren más que recursos naturales o infraestructura. La clave está en las personas: científicos y científicas con formación avanzada capaces de transformar conocimiento en innovación aplicada. Son el motor que permite a los países pasar de un modelo productivo basado en la extracción a uno guiado por la ciencia y la tecnología. Chile ha avanzado con decisión en este camino. Gracias al trabajo de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), miles de profesionales han podido cursar programas de doctorado dentro y fuera del país. A esto se suman instrumentos como la Subvención a la Inserción en el Sector Productivo, que permite que doctores se integren a empresas con proyectos de impacto real. Estas iniciativas han creado una masa crítica de capital humano avanzado que hoy representa una oportunidad única para diversificar la economía y aumentar la competitividad.
En PhageLab hemos vivido esta experiencia de primera mano. Con el apoyo de ANID, hemos incorporado doctores que lideran proyectos científicos con impacto directo en la industria avícola y ganadera. Esta colaboración no solo fortalece nuestra capacidad de innovación, sino que también nos permite contribuir a desafíos globales relacionados con la seguridad alimentaria.
Dentro del equipo, Coral Pardo, Sr. Scientist, lidera investigaciones orientadas a entender en profundidad los desafíos bacterianos en terreno y a desarrollar nuevas formas de detección y control de patógenos en sistemas productivos. Por su parte, Francisco García, Sr. Scientist, impulsa soluciones innovadoras para mejorar la detección y control de Salmonella spp. en el campo.

“Como científica, siempre he soñado con generar conocimiento que tenga un impacto real, y creo que ese es precisamente uno de los grandes aportes del capital humano avanzado: la capacidad de enfrentar desafíos complejos con pensamiento crítico y decisiones basadas en evidencia científica” destaca Coral.

“El capital humano avanzado aporta mucho valor a la industria. La formación doctoral te entrena para resolver problemas complejos, ser crítico y riguroso. Eso permite proponer mejores ensayos, detectar oportunidades y enriquecer los proyectos con ideas que quizás no se ven a simple vista”, asegura Francisco.

Coral Pardo en su participación del evento “Ciencia en la Industria: El aporte de la inserción de Capital Humano Avanzado al sector productivo” organizado por ANID.
Conectar academia, ciencia y emprendimiento en torno a objetivos compartidos es clave. Cuando hay alineamiento y compromiso, los resultados generan un impacto real. En Latam ya vemos ejemplos concretos de que este modelo funciona, abriendo nuevas oportunidades de innovación y desarrollo con alcance global.










